Aunque son muy molestas y pueden quitar el sueño allí donde se instalan, las chinches de la cama no han sido consideradas hasta el momento como un problema de salud pública, ya que no se les conocía capacidad vectorial para transmitir enfermedades.

Sin embargo, esta situación podría cambiar. Un estudio realizado en la Universidad de Nuevo México (EEUU) ha demostrado que las chinches de la cama (Cimex lectularius) pueden transmitir el parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas, una de las más prevalentes y de mayor mortalidad en las Américas.

A menudo denominada como “la asesina silenciosa”, la enfermedad de Chagas es difícil de diagnosticar en sus etapas iniciales porque los síntomas son leves o están ausentes. Los parásitos están ocultos principalmente en el corazón y el músculo digestivo, y con el tiempo pueden causar trastornos cardíacos y, a veces, problemas digestivos o neurológicos.

Las chinches de la cama (Cimex lectularius) son capaces de albergar y transmitir el agente causante de la enfermedad de Chagas, el protozoo Trypanosoma cruzi, hasta 97 días. El patógeno puede persistir en el insecto incluso a través de los procesos de muda, entre una etapa ninfal y la siguiente. Este descubrimiento puede cambiar el estatus de las chinches, de ser una plaga molesta a convertirse en un problema de salud pública