Teniendo en cuenta que podemos pasar muy poco tiempo sin respirar, sería lógico poner atención a aquellos aspectos del aire que nos envuelve que pueden resultar perjudiciales para nuestra salud, igual que lo hacemos con los alimentos que comemos o el agua que bebemos.

Calidad del aire en el interior de los edificios

Sin embargo, a la calidad del aire en el interior de los edificios, donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, no se le está dando la importancia que merece.

Conseguir una buena calidad ambiental interior depende en gran parte de un buen proyecto de climatización, de estructuras adecuadas y del uso de materiales adecuados, hay costes que no siempre se quieren asumir. Todo y con esto, empieza a haber una cierta evolución positiva en este tema, especialmente por las certificaciones.

Los ciudadanos no somos lo suficientemente conscientes de la importancia de la CAI en nuestras viviendas, excepto cuando se nos presenta un problema, como, por ejemplo, los malos olores.

La normativa tampoco está claro que imponga exigencias adecuadas de ventilación en viviendas, un factor clave para una buena CAI. No así en los garajes, donde se considera que las exigencias si son las adecuadas.

En un espacio sensible como el hospital, la calidad del aire interior toma una especial importancia. El paciente sabe que puede contraer infecciones en el hospital pero no siempre es consciente de su relación con la CAI del centro.